domingo, 12 de febrero de 2012
viernes, 2 de septiembre de 2011
Die frau onhe schatten de Strauss, Salzburger Fetspiele 2011
Para el que quiera visualizar una de las puestas en escena más controvertidas de 2011 debida al director de escena Christof Loy, os dejo con la función que se emitió el día del estreno por el canal 3Sat, con subtítulos en alemán.
Christian Thielemann: Musikalische Leitung
Christof Loy: Regie
Johannes Leiacker: Bühnenbild
Ursula Renzenbrink: Kostüme
Stefan Bolliger: Licht
Thomas Jonigk: Dramaturgie
Thomas Wilhelm: Choreografische Mitarbeit
Thomas Lang: Choreinstudierung
Stephen Gould: Der Kaiser
Anne Schwanewilms: Die Kaiserin
Michaela Schuster: Die Amme
Wolfgang Koch: Barak: der Färber
Evelyn Herlitzius: Sein Weib
Markus Brück: Der Einäugige
Steven Humes: Der Einarmige
Andreas Conrad: Der Bucklige
Thomas Johannes Mayer: Der Geisterbote
Rachel Frenkel: Die Stimme des Falken
Peter Sonn: Erscheinung eines Jünglings
Christina Landshamer: Ein Hüter der Schwelle des Tempels
Maria Radner: Eine Stimme von oben
Christina Landshamer: Erste Dienerin
Lenneke Ruiten: Zweite Dienerin
Martina Mikelic: Dritte Dienerin
Wiener Philharmoniker
Mitglieder der Angelika Prokopp Sommerakademie der Wiener Philharmoniker 'Bühnenmusik'
Christa Schönfeldinger: Glasharmonika
Konzertvereinigung Wiener Staatsopernchor
Salzburger Festspiele Kinderchor
http://www.megaupload.com/?f=MFQ7T5ML
contraseña: Frau_Sch
Salome de Strauss desde el Liceu de Barcelona
Video de la Salomé de Strauss, interpretada por la gran Nina Stemme en 2009 en Barcelona, es una grabación de la emisión del canal 33 de la televisión autonómica de Cataluña.
martes, 1 de febrero de 2011
YEVGUENI ONEGUIN Chaikovski
El pasado domingo 30, pude asistir a una de las funciones programadas de Yevgueni Oneguin en el Palau de les Arts de Valencia, mi intención era disfrutar de la maravillosa música de Chaikovski, porque la producción por lo que había visto en blogs y otros medios, no me parecía nada del otro mundo. Sin embargo las apariencias engañan, y finalmente creo que me gusto, por su puesto unas cosas mas que otra, pero esto es lo normal, hoy día es muy difícil innovar, porque ya se ha hecho de todo.
El planteamiento del director de escena Trelinski me pareció muy interesante, con ese fantasma Oneguin, que deambula por todas las escenas de principio a fin de la obra, y que va viendo desde su "otro plano" los errores que en vida cometió, y que dejaba patente su arrepentimiento y condena final.
Otra característica de la puesta en escena fue que todo era coreografiado, recuerdo por ejemplo la escena del coro femenino con las manzanas rojas, todo muy medido.
Lo que no se le puede achacar al director de escena es que hubo un gran trabajo de actores, los cantantes fueron en todo momento muy expresivos y eso es de agradecer, pues esta obra puede caer en el estatismo, y de ahí al aburrimiento.
Incluso utilizó el espacio del foso, en el que había una pasarela que conectaba con el escenario, aunque acusticamente no sea bueno para las voces. Lo que me pareció un poco fuera de tono es la escena de Triquet, que rozó lo cursi con esa flor de la que salía una muchacha colgada de unos arneses y sobre todo la amanerada coreografía de Triquet y los tres querubines, sobraba. Tampoco me gustó demasiado el final de la obra, con esa escenografía tan contrastada con la sobriedad del resto de los cuadros anteriores, muy impactante ese suelo iluminado y esa escalera con una gran flecha roja, por la que bajaban los zombies de "la noche de los muertos vivientes" a ritmo de la polonesa. Esta claro que lo que nos quiere dar a entender Trelinski es que ese, es una especie de submundo, la nobleza de San Petesburgo, una especie de infierno, claustrofóbico en el que acaba sucumbiendo Tatiana al casarse con el príncipe Gremin.
En cuanto a la versión musical empezaré por decir que me pareció imperdonable la exclusión del coro del acto primero, ¿ por que?, incomprensible. De lo demás diré que hubo de todo, una orquesta que en manos de Wellber sonó muy bien, y que fue de menos a mas, aunque tapó a los cantantes en muchos momentos, brillantes la polonesa y todo el dúo final.
El coro correcto, a mi me pareció que mas flojo que de costumbre, pero si pensamos que tenían hasta coreografía, pues se puede entender. De los cantantes diré en primer lugar que me encantó el Lenski de Dmitri Korchak, creo que fue el que mas arriesgó, el Oneguin de Artur Rucinski estuvo bien, canta muy bien pero no me creí el personaje, le faltó pedantería y elegancia.
Irina Mataeva, es la típica soprano rusa, voz lírica con cuerpo, de volumen discreto, y agudos algo entubados, pero a pesar de esto me gustó bastante y fue creíble su Tatiana, por cierto que utilizó en momentos medias voces muy bellas y su escena de la carta fue impecable.
Impresionante el Gremin de Günter Groissböck, voz de bajo muy rotunda, que se metió al público en el bolsillo con una muy inspirada aria.
Aprovecho también para decir que no entiendo a esa gente que va a ver una opera como si fuera al cine, comentándolo todo, aunque sea la melodía más bella de toda la ópera, que tose sin parar y que abre un caramelo en medio de la obra sin importarles lo mas mínimo si molestan con el papel o no. Fue un público ruidoso y desconcentrado. Llamó la atención al mismo tiempo, los numerosos huecos en platea y palcos, si en esta obra hubo poco interés, no quiero imaginarme en la obra de Maazel "1984".
Video de Irina Mataeva, en la escena de la carta.
El planteamiento del director de escena Trelinski me pareció muy interesante, con ese fantasma Oneguin, que deambula por todas las escenas de principio a fin de la obra, y que va viendo desde su "otro plano" los errores que en vida cometió, y que dejaba patente su arrepentimiento y condena final.
Otra característica de la puesta en escena fue que todo era coreografiado, recuerdo por ejemplo la escena del coro femenino con las manzanas rojas, todo muy medido.
Lo que no se le puede achacar al director de escena es que hubo un gran trabajo de actores, los cantantes fueron en todo momento muy expresivos y eso es de agradecer, pues esta obra puede caer en el estatismo, y de ahí al aburrimiento.
Incluso utilizó el espacio del foso, en el que había una pasarela que conectaba con el escenario, aunque acusticamente no sea bueno para las voces. Lo que me pareció un poco fuera de tono es la escena de Triquet, que rozó lo cursi con esa flor de la que salía una muchacha colgada de unos arneses y sobre todo la amanerada coreografía de Triquet y los tres querubines, sobraba. Tampoco me gustó demasiado el final de la obra, con esa escenografía tan contrastada con la sobriedad del resto de los cuadros anteriores, muy impactante ese suelo iluminado y esa escalera con una gran flecha roja, por la que bajaban los zombies de "la noche de los muertos vivientes" a ritmo de la polonesa. Esta claro que lo que nos quiere dar a entender Trelinski es que ese, es una especie de submundo, la nobleza de San Petesburgo, una especie de infierno, claustrofóbico en el que acaba sucumbiendo Tatiana al casarse con el príncipe Gremin.
En cuanto a la versión musical empezaré por decir que me pareció imperdonable la exclusión del coro del acto primero, ¿ por que?, incomprensible. De lo demás diré que hubo de todo, una orquesta que en manos de Wellber sonó muy bien, y que fue de menos a mas, aunque tapó a los cantantes en muchos momentos, brillantes la polonesa y todo el dúo final.
El coro correcto, a mi me pareció que mas flojo que de costumbre, pero si pensamos que tenían hasta coreografía, pues se puede entender. De los cantantes diré en primer lugar que me encantó el Lenski de Dmitri Korchak, creo que fue el que mas arriesgó, el Oneguin de Artur Rucinski estuvo bien, canta muy bien pero no me creí el personaje, le faltó pedantería y elegancia.
Irina Mataeva, es la típica soprano rusa, voz lírica con cuerpo, de volumen discreto, y agudos algo entubados, pero a pesar de esto me gustó bastante y fue creíble su Tatiana, por cierto que utilizó en momentos medias voces muy bellas y su escena de la carta fue impecable.
Impresionante el Gremin de Günter Groissböck, voz de bajo muy rotunda, que se metió al público en el bolsillo con una muy inspirada aria.
Aprovecho también para decir que no entiendo a esa gente que va a ver una opera como si fuera al cine, comentándolo todo, aunque sea la melodía más bella de toda la ópera, que tose sin parar y que abre un caramelo en medio de la obra sin importarles lo mas mínimo si molestan con el papel o no. Fue un público ruidoso y desconcentrado. Llamó la atención al mismo tiempo, los numerosos huecos en platea y palcos, si en esta obra hubo poco interés, no quiero imaginarme en la obra de Maazel "1984".
Video de Irina Mataeva, en la escena de la carta.
miércoles, 10 de noviembre de 2010
La bohème, la película
Por fin se estrenó en nuestro país la película LA BOHEME protagonizada por Rolando Villazón y Ana Netrebko. Para quienes no pueden ir al cine pongo los enlaces de descarga en formato AVI en dos enlaces. Tiene subtítulos en español y la calidad es bastante buena.
http://www.megaupload.com/?d=EYN45LRN
http://www.megaupload.com/?d=PXFHSX2I
sábado, 6 de noviembre de 2010
ADIOS A SHIRLEY VERRET
Ayer nos dejó una de las voces mas importantes de América, descanse en paz...
miércoles, 3 de noviembre de 2010
LES VÊPRES SICILIENNES, DE VERDI EN AMSTERDAM
El pasado mes de septiembre se estrenaba en Amsterdam una nueva producción de la no muy frecuentada "Les vêspres siciliennes" de Verdi, pues hoy día se representa más la versión en italiano.
http://rapidshare.com/files/425284186/VerdiVS-Adam10-B.zip
El encargado de la puesta en escena fue Christof Loy, con los decorados de Johannes Leiacker y los vestuarios de Ursula Renzenbrink. Loy se decantó como casi todos los registas de hoy por una visión más moderna, en la que combinó vestuarios de diversas épocas, como era el caso de Rui de Montfort, vestido a lo Luis XVI y una escenografía fría y distante que enmarcaba la acción en la atemporalidad.
Se incluyó el ballet, en el que se hizo una especie de sueño en el que los personajes sueñan con un mundo ideal, donde no hay opresión. Esto ya se hizo en el Don Carlo de Verdi que propuso Konwitschny para la Opera de Viena y que también pudo verse en el Liceu de Barcelona, en el que se llamó el sueño de Éboli. Incluso el decorado para el ballet fue similar, utilizándose un papel pintado con flores en ambos casos. ¿Copia?, ¿guiño?...quien sabe.
La parte musical tuvo sus puntos fuertes en la Nederlans philarmonich dirigida con buen pulso por el italiano Paolo Carignani, pero sobre todo fue Barbara Haveman lo más interesante del reparto, mostrando una Helena comprometida con la causa pero a la vez enamorada, con una voz de timbre muy interesante, ideal para este repertorio, aunque sus graves fueran un poco inestables y hacia el final mostrase un poco de fatiga con alguna tirantez en el registro agudo. De los demás diremos que hubo corrección y que existieron tiempos mejores.
Aquí va el audio de una de las representaciones, yo la verdad es que la he disfrutado mucho.
http://rapidshare.com/files/425276713/VerdiVS-Adam10-A.zip
http://rapidshare.com/files/425284186/VerdiVS-Adam10-B.zip
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