martes, 10 de noviembre de 2009

LES TROYENS EN EL PALAU DE LES ARTS


El pasado día 6 pude asistir a la tercera función de Los troyanos de Berlioz en el Palau de Les Arts de Valencia. Tengo que decir en primer lugar que de nuevo el coliseo valenciano se ha desmarcado del resto de teatros españoles, al ofrecer un estreno en España de una obra que nunca se había hecho en su integridad en nuestros escenarios.


La verdad es que es una obra larga y no apta para todos los públicos, pues así lo demuestra la gran deserción del público que en el segundo entreacto dejó grandes claros en platea y palcos.

Quizás se estaban aburriendo, yo la verdad es que si no hubiera sido por la gran belleza de muchas partes de la obra, también me hubiera ido a mi casa, porque lo que había sobre el escenario, era para salir corriendo de lo feo y pobre de ideas del señor Padrissa y compañía.

¿Qué es eso de vestuario multimedia?, eso no era más que una manera de provocar gratuitamente. ¿Qué hacía la pobre Cassandra en silla de ruedas, si luego se levantaba y andaba perfectamente?, no se entendía nada. ¿A qué venía montar un ring de lucha y dos luchando en el primer acto de la obra?

La verdad es que esto no es lo peor, porque no paraban de hacer ruido con tanto montaje y desmontaje de cachivaches entorpeciendo a cantantes y músicos, no me extraña que fueran abucheados en el estreno.

Menos mal que en lo referente a la parte musical casi todo fuerón aciertos. Empezando por un Gerguiev brillante, que desde el comienzo y hasta la última nota, extrajo sonidos rozando lo perfecto de la extraordinaria orquesta de la Comunitat Valenciana, sacando la artillería pesada en la escena de la caza o el comienzo del acto tercero. Lo único que le voy a reprochar a este gran músico, es que tapó en mas de una ocasión a los cantantes.

Mención especial para el coro de la Generalitat Valenciana, ya quisieran teatros como el Metropolitan neoyorquino tener un coro así de empastado y brillante.

En cuanto a los cantantes destacaré la Cassandra de Matos, cantante que no me gustaba nada, pues hace unos años la escuché haciendo la Amelia del Simon boccanegra, con una voz descontrolada y sin agudos firmes. Ha mejorado los agudos y el centro es cálido y aterciopelado, los graves siguen siendo inexistentes y forzados, pero es una voz ideal para este tipo de obras.

La italiana Veronica Simeoni, hizo una Didon muy interesante siendo quizá la mas aplaudida en el final de la obra. Tiene una voz de mezzo un tanto asopranada, pero cálida y homogenea en todos los registros, quizá un poco flojos los graves. Estudió con la gran Raina Kabaivanska a la que me pareció ver en las primeras filas del patio de butacas.

Mención también para Stephen Gould, pero por lo mal que cantó. Se le atragantaron todos los agudos, no había línea de canto ni interpretación del personaje, y destrozó el dúo de amor. Tiene una voz áspera y tendente al grito. ¿ Cómo este cantante a llegado a cantar en Bayreuth?.

El resto bastante correctos, que ya es mucho y especialmente me gustó el Iopas de Eric Cutler.

En conclusión una versión musical de altura con una puesta en escena digna de un teatro de provincias.


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